«Siempre he creído que detrás de cada fracaso se esconde una gran oportunidad. Puede que ahora estemos en ese instante raro y catastrófico en que tenemos la ocasión de reflexionar, y tal vez crear un nuevo Renacimiento.»
«Estamos pasando de un mundo donde el grande se come al pequeño a un mundo donde los rápidos se comen a los lentos.»
«Andamos como ciegos en un tiroteo: desconcertados, asustados, y buscando caminos para que este mundo no esté organizado contra la gente.»
Introducción
1492, 2012. Las profecías lo anunciaron...
y así se cumplió
Nos adentramos en la incertidumbre, pero no nos queda otra.
«Nuestras dudas son traidoras,
Porque nos hacen perder
Aquello que pudimos ganar
Por miedo a intentarlo.»
William Shakespeare
Capitalismo: régimen económico y social fundado en el predominio del capital como elemento de producción y creación de riqueza. Tiene su origen el 12 de octubre de 1492, con la llegada de Cristóbal Colón a América y la posterior afluencia de metales preciosos a Europa. Durante 520 años ha supuesto el dominio del Viejo Continente (especialmente Europa Occidental) y Estados Unidos sobre el resto del mundo. El capital es un factor de producción constituido por inmuebles, maquinaria e instalaciones que, en combinación con otros factores (como la tierra o el trabajo), genera bienes y servicios.
Talentismo: régimen económico y social donde el talento es más escaso (y por tanto más valioso) que el capital. Se inicia el 21 de diciembre de 2012, tras una profunda crisis del sistema capitalista, particularmente en Estados Unidos y la Unión Europea. El talento es «inteligencia triunfante» (convertir los conocimientos en comportamientos), poner en valor lo que una persona, un equipo o una sociedad sabe, quiere y puede hacer. En el talentismo, a diferencia del capitalismo, lo intangible (factores de beneficios futuros que no tienen naturaleza física o financiera, como el capital humano, los clientes, la marca o las expectativas de futuro) es mucho más valioso que lo tangible, lo emocional pasa por delante de lo racional (el liderazgo es en más de un 90% pura inteligencia emocional) y los conceptos (el hemisferio derecho del cerebro) complementan necesariamente el análisis (el hemisferio izquierdo). Como consecuencia, en el talentismo triunfan los modelos de negocio «gratuitos» (y al mismo tiempo muy rentables), el altruismo y la generosidad.
Este libro trata acerca del paso del capitalismo al talentismo, y de lo que debes hacer para triunfar en este nuevo orden de cosas.
«El crecimiento simplemente por el crecimiento es la ideología de las células cancerígenas.»
E DWARD A BBEY (1927-1989), escritor
y ambientalista estadounidense
«El capitalismo ha destruido nuestra creencia en cualquier otro poder efectivo que no sea el interés propio mantenido por la fuerza.»
G EORGE B ERNARD S HAW (1856-1950), escritor irlandés,
premio Nobel de Literatura
El nacimiento de la modernidad ya estaba previsto
Felipe Fernández-Armesto (Londres, 1950) es uno de los mejores historiadores británicos. Doctor por la Universidad de Oxford, ha sido catedrático de Historia Moderna en Oxford, en el Queen’s Mary College de Londres, en Tufts y actualmente en la Universidad de Notre Dame. En su libro titulado 1492. El nacimiento de la modernidad , explica las profecías previas a ese año que anunciaban que sería un año especial. «El año 1492 no sólo transformó la cristiandad, sino que ordenó el mundo en su conjunto.»
Con el «descubrimiento» de América por Cristóbal Colón (que además sirvió para desvelar el funcionamiento de los vientos en el Atlántico, esenciales para la navegación a vela, y así cambió la exploración de los océanos para siempre), el proceso parecía concluido. La civilización occidental se convirtió en dominante, el cristianismo superó al islam y la vieja Europa se puso al nivel (incluso por encima) de China e India.
En realidad, todo esto había sido profetizado. En el siglo XII , el abate místico siciliano Joaquín de Fiore hablaba de un «Último Emperador» que unificaría el mundo y defendería a Cristo frente a las fuerzas del mal. En el XIII , Francisco de Asís y sus seguidores, los franciscanos, predicaban la renovación del orbe. Cuando Fernando de Aragón accedió al trono en 1479, ya era rey de Castilla en virtud de su matrimonio con la reina Isabel y ostentaba el título de «Rey de Jerusalén». En la década de 1480, el programa de conquista de Granada de los Reyes Católicos despertó un enorme fervor evangelizador.
El rey Fernando apelaba a un cambio de época, pero no era el único monarca en hacerlo. Manuel I el Afortunado, rey de Portugal, también se consideraba el elegido para ello. Lo mismo podía decirse de Carlos VIII de Francia, que en 1494 invadió Italia; y de Enrique VII de Inglaterra, rey desde 1485, otro hijo de las profecías. El doctor Fernández-Armesto nos enseña además que «en Rusia, según el consenso establecido por la ortodoxia, 1492 iba a ser el último año del mundo».
Marsilio Ficino, el filósofo platónico más famoso de Florencia, comenzó en 1492 imaginando una Edad de Oro como en la Antigüedad romana. De ese año es también el globo terráqueo más antiguo del mundo, el Erdapfel («la pequeña manzana» en alemán) de Martin Behaim, creado en Nuremberg, con la inscripción «el mundo es poco» (la similitud con The World is Flat — La Tierra es plana —, de Thomas Friedman, es notable).
1492 es el año de Colón y el Nuevo Mundo (12 de octubre), pero también de la toma de Granada y la caída de Boabdil, que pone fin a ochocientos años de Reconquista (2 de enero); de la primera impresión del Pentateuco (23 de enero); del decreto de la Alhambra (31 de marzo) y la consiguiente expulsión de los judíos de las Españas (31 de julio); de la invención del alpinismo por Antoine de Ville (26 de junio); de la elección de Alejandro VI como nuevo papa tras el cónclave (11 de agosto); de la Paz de Etaples entre Inglaterra y Francia (3 de noviembre), por la que todos los territorios galos en poder de los ingleses debían restituirse a Francia a excepción de Calais; del meteorito Ensisheim, Alsacia (7 de noviembre); de la expulsión de 100.000 judíos de Sicilia (31 de diciembre); de la Gramática de Antonio de Nebrija, concebida como un «instrumento para el Imperio»; del mencionado globo terráqueo de Martin Behaim; del final del reinado de Casimiro IV, rey de Polonia y gran duque de Lituania, y de Sonni Alí el Grande en Songay (Tombuctú, Malí); de la construcción de la fortaleza de Ivangorod por Iván III de Moscú; de la monetización del comercio del grano por la dinastía Ming en China; de la Escuela de Gramática de Ermysted en Inglaterra; y de los comentarios de Plotino por Marsilo Ficinio. En 1492 mueren Lorenzo de Medici, gobernante de Florencia, el artista Piero della Francesca y el papa Inocencio VIII. Y es el año en el que Leonardo da Vinci, con cuarenta años de edad, pinta el Hombre de Vitrubio , el famoso estudio sobre las proporciones del ser humano a partir de los textos de Vitrubio, el arquitecto de la antigua Roma. Sin duda nace una nueva época, en la que el ser humano se convierte en la medida de todas las cosas.