Investiga la historia de los diferentes métodos de cocinar y servir a lo largo de los tiempos y en los diferentes países: muy distinto de las historias gastronómicas al uso, constituye una historia cultural de cómo se ha enfrentado el ser humano con la necesidad más básica: comer.
Bee Wilson
La importancia del tenedor. Historias, inventos y artilugios en la cocina
ePub r1.0
Titivillus 11.04.16
Título original: Consider the Fork. A History of Invention in the Kitchen
Bee Wilson, 2012
Traducción: Miguel Ros González
Editor digital: Titivillus
ePub base r1.2
Para mi madre.
BEE WILSON (Reino Unido, 1974 -). Ensayista e historiadora inglesa, Bee Wilson estudió en Oxford y en el Trinity College y es conocida principalmente por su trabajo sobre la comida, tanto como crítica gastronómica como historiadora. A lo largo de su carrera ha publicado numerosos artículos en medios como el New Statesman, el Sunday Telegraph o el New Yorker tratando temas como la miel, el café o la historia del sandwich.
Notas
[1] Se podría responder: «porque el risotto ha de ser feculento y cremoso, mientras que a la resbaladiza pasta le viene bien que parte de su fécula se quede en el agua». Pero esta respuesta también se da por sentada: la pasta puede estar de rechupete cocinada al estilo risotto, sobre todo el pequeño orzo (con forma de arroz), añadiéndole gradualmente vino y caldo. De la misma manera, el arroz al estilo risotto puede estar buenísimo con una única y abundante cantidad de líquido desde el principio, como en la paella.
[2] El invento consistía en un molde de barro cocido (como los ladrillos) con forma de pollo y a tamaño real, en el que se introducía el animal entero para cocinarlo. (N. del t.)
[3] Patrimonio Nacional británico. (N. del t.)
[4] El inglés y el francés juegan respectivamente con la homofonía entre los verbos to batter y battre («golpear» en español) y el término batterie. El juego de palabras pierde en español. (N. del t.)
[5] Muchos libros de cocina británica actuales afirman que la brown Windsor soup era una sustanciosa sopa a base de carne, zanahorias, puerros y otras verduras, regada con vino de Madeira, un clásico en la época victoriana. Sin embargo, la realidad es que nunca se ha encontrado referencia alguna a esta sopa (ni en los menús de restaurantes, ni en la literatura, ni en los libros de cocina victoriana). Es en 1953 cuando aparece nombrada por primera vez en una comedia y en un programa de radio, y en efecto, es muy probable que todo empezase como una broma. Hoy en día, la brown Windsor soup ha adquirido cierta cualidad mítica, y se usa para hacer referencia al horrible estilo de cocina de la época. (N. del t.)
[6] No obstante, en internet aún se pueden encontrar unos cuantos talleres en los que afilan cualquier cosa, desde navajas a cortapizzas, pasando por las cuchillas de los robots de cocina.
[7] Utensilio en forma de cilindro en cuyo interior se cuelga la carne, que se cuece mientras gira gracias a la acción de un motor. (N. del t.)
[8] Su respuesta fue que «el calor se transmite con mucha más dificultad, o mucho más lentamente, a través de las manzanas hervidas que del agua». Como las manzanas hervidas conducían más lentamente el calor, tardaban más tiempo en enfriarse que el agua caliente (y de ahí el problema de los paladares abrasados al comer pastel de manzana).
[9] De los verbos to pinch (pellizcar), to swing (girar), to tip (inclinar), respectivamente. (N. del t.)
[10] Técnicamente, cuando decimos «peso» deberíamos decir «masa». El peso hace referencia a la fuerza que ejerce la gravedad sobre un objeto (p = m x g, donde m = masa y g = gravedad). Así las cosas, el peso de una taza de harina en la Luna sería mucho menor que en la Tierra. La masa, en cambio, permanece constante, independientemente de su entorno. 100 gramos de harina siempre serán 100 gramos de harina, y eso es exactamente lo que queremos decir cuando hablamos de «peso». Sin embargo, como este libro está más centrado en la tecnología práctica que en la ciencia pura, seguiré usando el término inexacto «peso» tal y como lo entendemos normalmente, es decir, como sinónimo de masa.
[11] Llegados a este punto, y establecido ya el sistema imperial definitivo, quizá sea interesante para el lector saber que, en la actualidad, una libra imperial británica equivale a 0,454 kg; y una pinta imperial a 0,568 l. (N. del t.)
[12]The Joy of Cooking es el libro de cocina más vendido en Estados Unidos. (N. del t.)
[13] Presentadora de televisión británica y autora de libros de cocina con más de veinte millones de ejemplares vendidos. (N. del t.)
[14] La fórmula es la siguiente: °C = (°F – 32) x 0,55. También existe una fórmula aproximativa bastante más sencilla: °C = (°F/2) – 15. (N. del t.)
[15] El título original de este subcapítulo es Egg-timer [Temporizador-huevo, en traducción literal]. Con esta palabra se designa en inglés a los temporizadores de cocina de corta duración (como los pequeños relojes de arena), y no solo a los que tienen forma de huevo, que también. (N. del t.)
[16] Conviene tener presente que el inglés usa dos palabras que suelen aparecer juntas para referirse a los morteros: pestle and mortar. La primera hace referencia a la mano de mortero, la segunda al recipiente. (N. del t.)
[17] El inglés establece la diferencia entre teaspoons [cucharillas para té] y coffee spoons [cucharillas de café], más pequeñas que las primeras. Hemos optado por traducir teaspoon como «cucharilla», puesto que son las más comunes y aparecen a lo largo de todo el libro, y coffee spoon como «cucharilla de café». (N. del t.)
[18] Traducción rápida: spork [cuchador] = una cuchara a la que se le añaden dientes; splayd = cuchillo, tenedor y cuchara, todo en uno, que consiste en una cuchara con dientes y un borde afilado; knork = un tenedor con la capacidad de cortar de un cuchillo; spife = una cuchara con un cuchillo al final (un buen ejemplo serían las cucharas de plástico para kiwis que venden en las tiendas de artículos de cocina); sporf = un término todoterreno para cualquier híbrido de la cuchara, el tenedor y el cuchillo.
[19] La stillroom [sala del alambique, en traducción literal] no tiene un equivalente claro en español, ya que, además de funcionar como destilería, la sala se usaba para preparar alimentos, cosméticos o medicinas, y para conservarlos, a modo de despensa. (N. del t.)
[20]Scullery, en el original. De esta palabra deriva el término scullery maid, la «fregona» española en su sentido despectivo: criada encargada de fregar. (N. del t.)
OLLA ARROCERA